caliz

El Cáliz.

La obra está compuesta por dos piezas de ágata de época romana, que forman el cuenco y la base. En torno al año 1063 Doña Urraca incorporó a estas piezas una riquísima decoración de oro, filigrana y piedras preciosas que le han dado la forma de Cáliz que ahora contemplamos.

Doña Urraca hija de Fernando I y Sancha, fue Dómina del Infantado de León y posteriormente Señora de Zamora.

El interés mediático despertado sobre esta obra viene motivado por la publicación del estudio de investigación que se ha llevado a cabo por los doctores Margarita Torres Sevilla y José Miguel Ortega del Río («Los Reyes del Grial», ed. Reino de Cordelia, Madrid 2014).

De la referida investigación histórica se deduce que el cuenco romano que fue decorado para formar este cáliz, fue venerado desde el siglo IV dC en la Cristiandad como la copa que Jesucristo utilizó en su Última Cena.

Su riqueza artística también es innegable y su decoración está compuesta de oro, plata sobredorada, piedras preciosas como amatistas y esmeraldas, aljófares y un rostro humano realizado con pasta vítrea que se ha considerado un camafeo romano. En el nudo vemos esmaltes de color verde, cabujones de perlas, zafiros y esmeraldas. Todo ello va engastando con una filigrana de oro en forma de caracolillos y rematada por hojas y tallos.

En la parte inferior de la macolla o nudo, se dispone una inscripción realizada con fino cordón de oro que dice: “IN NOMINE D(OMI)NI VRRACCA FREDINA(N)DI” En nombre del Señor, Urraca la de Fernando.